En Yamaha se respira confianza

En un equipo que ha estado a punto de ganar no hay que hacer cambios. Este Dakar lo afrontamos con confianza, afirma Alexandre Kowalski, el jefe de Yamaha, un equipo que el año pasado rozó la victoria con Adrien van Beveren. Hay una nueva generación de pilotos que están aprendiendo y avanzan rápido. Ahora solo les falta conseguir ese éxito que se le escapa a la marca de los tres diapasones desde la última victoria de Stéphane Peterhansel sobre dos ruedas. Fue en 1998. Desde entonces, pese a haberse mantenido fiel a la cita con el Dakar, la fábrica Yamaha no siempre ha invertido lo suficiente para luchar por los primeros puestos. Este año estamos bien preparados. Adrien se ha recuperado de su lesión de enero y se vuelve a ver con confianza después de un año de preparación física. Xavier [de Soultrait], que también se lesionó en enero pasado, ha trabajado muchísimo. No ha dejado de hacer kilómetros y ahora domina bien la navegación. Franco Caimi es otro joven piloto muy prometedor. Por desgracia, se fracturó el fémur en octubre en Marruecos y no tendrá el físico al cien por cien, pese a haber hecho todo lo que estaba en su mano para recuperarse. Va a disputar su tercer Dakar en funciones de apoyo y sin presiones para seguir ganando experiencia. Y bueno, siempre contamos con nuestro australiano Rodney Faggoter, un tipo fuerte que hará las veces de aguador y al que también se le da muy bien la mecánica. En nuestro equipo hay muy buen ambiente y la cohesión es esencial en carreras de este tipo. En cuanto a los materiales, los pilotos de Yamaha llevarán al límite una WR450F Rally aún más lograda y eficiente. Desde el año pasado tenemos una moto muy equilibrada, destaca Kowalski. Hemos seguido trabajando mucho en los detalles, sobre todo a nivel de aerodinámica para que sea más cómoda. También nos fuimos al Inca Rally para descubrir la arena y las dunas de Perú. Por muy bien que se prepare, un Dakar nunca se gana por adelantado. Nadie lo sabe mejor que Adrien van Beveren. Tal y como apunta el jefe de Yamaha: Habrá que estar muy concentrados y pillar rápido el ritmo, porque entraremos en seguida en materia. Este Dakar va a ser largo y corto a la vez, con etapas difíciles. A Adrien le gusta la arena y a nuestra moto también, pero nunca hay que perder la humildad ni la modestia. En el Dakar, cada día es un reto.